¿Cómo nos encuentra los 201 años de la Independencia de Bolivia? Mal
Lamentablemente este 6 de agosto encuentra al país sumido en una coyuntura muy negativa, lejos de lo que se esperaba para un inicio del tricentenario, no obstante, es necesario identificar esa coyuntura y qué es lo que nos llevó a ella, para que se pueda cambiar la misma y poder acceder a un panorama de mayor estabilidad, oportunidades y desarrollo para nuestra querida Bolivia que, dicho sea de paso, todos esos problemas, no nos quita ni un ápice de lo mucho que la amamos. ¡Felicidades mi bella Bolivia!
Ahora bien, comencemos. Una de las causales por las que nos encontramos en esta situación es principalmente la actitud con la que llegó al gobierno Rodrigo Paz y todo su séquito de seguidores. Esa actitud, al no tener un plan claro para el país, fue la de aliarse al plan de otro partido, ese que decía 100 días ca….jo. Para ello, puso de ministro de la Presidencia a Lupo y de Economía a Espinoza, figuras clave en la campaña de Samuel Doria Medina y, fueron esos personajes quienes llevaron adelante el plan que tenía, no Rodrigo Paz ni Edman Lara, sino Samuel Doria Medina. Ejecutaron los 100 días y en ese interín Bolivia se fue al precipicio. Porque una cosa es que tu partido ejecute un plan que tenías y lo haga con alma vida y corazón y otra es que otros ejecuten el plan de otros, a nombre tuyo y pues no les importe si va bien o no, total, es otra la imagen de quien se vendrá al piso y no de tu jefe. Al no funcionar el plan y llevar a Bolivia a una suerte de abismo, optaron por retirarse, lo fueron haciendo algunos ministros como de Defensa hace meses atrás, de Educación y el propio Doria Medina al ver que su plan no funcionó, optó por retirarse, sopretexto de la corrupción y otras cosas que ellos mismos ayudaron a germinar; acabando con la salida de Lupo de presidencia y el desmarque de Espinoza de Doria Medina, para continuar quedándose en el Gobierno.
Lo segundo que nos llevó a este precipicio fue la actitud de Rodrigo Paz de cargar el peso de los problemas sobre las espaldas de la población boliviana más desposeída. Una de sus primeras acciones fue eliminar la subvención a los carburantes, acompañada únicamente por el incremento al salario mínimo nacional y la eliminación del subsidio a la harina para el pan de batalla. La tercera medida fue congelar el haber básico, lo que perjudicó y sigue perjudicando a sectores fundamentales como educación, las Fuerzas Armadas, la Policía y salud, cuyos trabajadores ven sus salarios reducidos a cenizas por la inflación. A estas políticas las denomino «antipueblo».
No contento con ello, al Gobierno se le ocurrió eliminar la cotización única del dólar. Esto mantiene en zozobra a importadores, gremiales, microempresarios e industriales que dependen de materia prima importada, sumiendo su producción en una total incertidumbre; una crisis que finalmente golpea a toda la población que transita por las calles comerciales para adquirir productos importados. Implementaron esto justo cuando el pueblo salía de un bloqueo de más de 50 días y lidiaba con los gastos mecánicos para reparar sus vehículos, sin darle tiempo siquiera de recuperarse. Las únicas medidas “propueblo” que tomó Rodrigo Paz fue incrementar la Renta Dignidad a Bs 500 y el denominado Bono Pepe de Bs 450, pero estas quedaron en saco roto debido a la galopante inflación. Las demás políticas fueron, en cambio, proaliados, proempresarios y pronorte.
Ahora bien, existen otros motivos, pero considero que estos son los más relevantes. Es imprescindible llegar a un punto de quiebre, y ese momento es justamente hoy, el día de nuestra Independencia. Al no contar ya con ese aliado que, más que ayudarlo, lo estaba hundiendo, Rodrigo Paz finalmente puede poner las cosas en su lugar. Ahora tiene la oportunidad de trabajar en más medidas “propueblo”, libre de la tranca que le imponía el plan de los 100 días de ya sabemos quién. La prioridad absoluta debe ser restablecer la economía: una estabilización del dólar, o incluso el retorno a una cotización única, ayudaría a devolverle la estabilidad al país. Otras de las medidas urgentes son cumplir las promesas de campaña; pero no solo las que hizo Rodrigo Paz, sino también las de Edman Lara. Es momento de trabajar en pro del pueblo, de los empresarios y de cada una de las y los bolivianos que nacieron en esta hermosa tierra. La cancha está pintada.